3 recetas de sandwiches originales

¿Qué cenamos hoy? Esta pregunta se repite en muchos hogares españoles a última hora del día. Después de una jornada de trabajo, de buscar a los niños del colegio o de volver del gimnasio, llegamos a casa y no siempre sabemos qué hacer para cenar.

Seguro que en más de una ocasión te has visto haciendo esta misma pregunta. Hoy te vamos a dar la respuesta en forma de cenas saludables y rápidas de hacer: sándwiches originales.

La principal ventaja de los sándwiches es que podemos hacer tantos como queramos. Vegetales, exóticos, orientales, americanos, mediterráneos… Sólo tenemos que elegir los ingredientes que más nos gusten y crear nuevas recetas.

Más allá de los ingredientes que elijamos para cada sándwich, hay un ingrediente “estrella” que no puede faltar: el pan.  Y aquí también tenemos una gran variedad (integral, blanco, cereales…), de la que echar mano para hacer distintos tipos de sándwich.

Se habla mucho del valor nutricional del pan y del lugar que ocupa dentro de la dieta mediterránea. Desde hace miles de años, forma parte de nuestra alimentación. La razón es que este ingrediente, además de estar delicioso, tiene también un valor nutricional. Contiene fibra, hidratos de carbono, proteína vegetal, hierro, calcio, magnesio, fósforo, además de vitaminas de tipo B y proteína vegetal.

El sándwich es una receta internacional que encontramos fácilmente en muchos lugares del mundo, especialmente en los países anglosajones. Allí es bastante habitual comer al mediodía un sándwich, mientras que en nuestro país los preferimos a la hora de la cena.  ¿Dónde surgió esta receta?

El sándwich tiene detrás una historia original y divertida. Coge su nombre del británico John Montagu, el IV conde de Sandwich, que vivió en el siglo XVIII. Este conde era un auténtico aficionado a las partidas de naipes, tanto que pasaba largas horas con jugadas interminables que abrían el apetito. Tal era su pasión que se las ingenió para comer sin dejar de jugar a las cartas e ideó lo que hoy como conocemos como sándwich. Con una mano cogía su comida y con la otra sujetaba las cartas.

Desde entonces, ha llegado a nuestros días. Te proponemos 3 sándwiches originales, diferentes a los que estamos acostumbrados para que tus cenas sean rápidas, pero igual de apetitosas.

Sándwich de mozzarella y jamón serrano

La clave de un buen sándwich es que el pan esté rico. Y si está calentito y crujiente, todavía mejor. Con una sandwichera o un tostador, conseguiremos que el pan adquiera esa textura y el sándwich sea todavía más irresistible.

Sándwich de queso y salmón

El salmón combina a la perfección con el queso, así que no nos hemos podido resistir a incluir este delicioso sándwich en nuestra lista. El salmón tiene muchas propiedades beneficiosas para la salud, así que es una opción muy saludable.

Sándwich de humus y bacon

El humus es una crema de garbanzos con pasta de tahini que da un toque exótico y árabe a nuestras recetas. Se extiende fácilmente, por lo que es perfecto para ponerlo de base en nuestros sándwiches.

¿Cuál de los tres sándwiches vas a hacer primero? 🙂