¿Cómo hacer el mejor café expreso en casa?

El expreso es el café por excelencia. Por algo es la base de los tipos de café más populares. El capuchino, el cortado, el café con leche… todos tienen una base de expreso, a la que luego se añade leche, espuma, crema, canela… Por ello,  hemos querido dedicar un ratito  a aprender a hacer un auténtico expreso. Te damos las claves para que puedas disfrutar de este café en tu casa.

¿Sabes cómo hacer café expreso en casa?

La crema color tostado nos indica que estamos ante un auténtico expreso

 

Lo primero que necesitas: una buena cafetera.

Las cafeteras expreso están diseñadas para hacer este tipo de café. Gracias a la alta temperatura que alcanzan y a la presión, son capaces de extraer rápidamente todo el sabor del café, con una textura cremosa. En las cafeteras expreso, el café molido está contenido en un filtro metálico con agujeros de diámetro muy pequeño y se pone en contacto con el agua a presión procedente de un depósito.

Algunas de estas cafeteras permiten utilizar tanto café molido como café en monodosis tipo E.S.E., un tipo de cápsula blanda de aproximadamente 44 mm de diámetro que contiene en su interior la cantidad de café adecuada, con el grado de molido y el prensado idóneo para hacer un buen expreso. ¿Sus ventajas? Son rápidas, limpias y cómodas, ya que tan sólo tenemos que introducir la cápsula y presionar un botón.

 

Café en monodosis

 

 

¿Qué tipo de café debo utilizar?

Arábica, puro Colombia, Robusta o tu blend favorito… Elige tu preferido. Lo más importante para un buen expreso no es la mezcla.  Para obtener un buen café debes elegir café 100% natural, fresco y molido recientemente. Si utilizas una cafetera expreso, evita los torrefactos, ya que en su tostado intervienen otros ingredientes que pueden llegar a dañar la cafetera.

Para utilizar una cafetera expresso el café debe tener un molido intermedio, ni tan grueso como para una cafetera italiana, ni excesivamente fino.

Para un buen expreso debemos utilizar aproximadamente 7 u 8 gramos de café por taza. Los filtros de las cafeteras expreso llevan en su interior un indicador de nivel máximo que no es recomendable sobrepasar. Estos filtros han sido estudiados para garantizar que se utiliza la cantidad de café molido óptima y que el agua fluye correctamente a través de ellos.

Una vez colocado el café en el filtro, prénsalo  levemente sin ejercer excesiva presión. El objetivo es que el café quede nivelado para que el agua pase por el café de forma homogénea.

Ingrediente fundamental: el agua

Rara vez pensamos la calidad del agua, pero sin ella no habría buen café. Si es posible, elige agua de mineralización débil. Así evitarás que el café adquiera matices de sabor extraños. Esto es especialmente importante si vives en una zona donde el agua tiene mucha cal, ya que la ésta se deposita en los estrechos conductos de las cafeteras, obstruyendo el paso del agua y estropeando el aparato.

El expreso clásico italiano se prepara con aproximadamente 30 c.c de agua. En España es frecuente que nos sirvan un «café solo», preparado con entre 40 y 45 c.c. de agua, un poco más largo que el italiano, pero todavía intenso. Si utilizas una cafetera expreso eléctrica no necesitas realizar cálculos, simplemente presiona el botón y deja que el café se vierta en la taza hasta que ésta contenga la cantidad deseada.

¿Con presión o sin presión?

La presión contribuye a extraer la esencia del café molido y a crear esa gruesa de crema característica del café expreso. Las cafeteras de Ufesa funcionan con una bomba de 15 bares de presión y con un sistema de calentamiento rápido para que tu café esté listo en unos segundos.

 

La taza también influye… y más de lo que te imaginas

¿Alguna vez te has fijado que las mejores cafeterías sirven el café en tazas de loza o porcelana y con el fondo ligeramente curvo? La forma de la taza tiene una gran influencia en la formación de la crema. Por su parte, el material contribuye a la conservación de la temperatura durante más tiempo. Un truco: precalienta la taza antes de preparar el café. Este sencillo gesto ayudará a servirlo con la temperatura óptima para su degustación.

 

La forma de las tazas influye en el sabor del café

 

Mantenimiento

El mantenimiento de una cafetera expreso doméstica es sencillo y rápido. Basta con que después de cada uso vaciemos la bandeja recogegotas y limpiar con agua jabonosa las piezas en contacto con el café, es decir, la salida del café, los filtros y el portafiltros. El café contiene sustancias grasas que se acumulan en estas piezas de nuestra cafetera y que, si no se eliminan correctamente, transmitirán a un sabor rancio a nuestro café.

Ahora que ya conocemos cómo hacer café expreso, ¿sabes qué variantes son las más consumidas en nuestro país?

. Café expreso doble: si el café expreso se nos queda pequeño, siempre podemos pedir un café expreso doble. Como su nombre indica, las medidas que necesitaremos, tanto de agua como de café, serán el doble. Para conseguirlo en casa basta con colocar el filtro más grande de nuestra cafetera, llenarlo como si fuésemos a prepara dos tazas simultáneamente… y dejar que todo el café se vierta en una única taza de mayor tamaño.

. Café largo o longo: Para su elaboración, utilizamos la misma cantidad de café que para un expreso normal pero dejaremos que el agua circule a través del café unos segundos más que para el café expreso. El resultado es que tenemos un café largo y con un sabor más suave. Un truco: alarga el tiempo de preparación solo unos segundos para evitar una sobre-extracción del café.

. Café expreso cortado. Este tipo de café es uno de los más populares en España. Tan sólo tenemos que añadir 15 mililitros de leche al café expreso para tenerlo listo.

Además del expreso, hay muchos tipos de café. Hemos encontrado  hasta 17 formas de hacerlo. ¿Quieres conocerlos? Descúbrelos aquí.