Una almohadilla eléctrica para tus lumbares

El dolor de espalda es uno de los más comunes en el ser humano junto al dolor de cabeza. Las malas posturas, las horas frente al ordenador o la vida sedentaria hacen que nuestra espalda se resienta más de lo que a nosotros nos gustaría.

Los puntos de dolor se concentran en dos partes señaladas de la espalda, especialmente en las cervicales y en las lumbares. Aquí encontrarás consejos para la parte baja de la espalda, que te ayudarán a aliviar el dolor y sentirte mejor contigo mismo.

Almohadilla eléctrica lumbar o almohadilla cervical

    1. Aplica calor en la zona con una almohadilla eléctrica: el calor tiene un efecto terapéutico que debemos aprovechar si tenemos este tipo de dolencias, tan molestas. El calor ayuda a reducir el dolor, sobre todo si ha aparecido recientemente. Para dolores prolongados necesitaremos otro tipo de tratamiento más intensivo, aunque es probable que el calor también forme parte de él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con una almohadilla eléctrica, podemos aplicar calor en la espalda de forma cómoda y segura, desde nuestra casa, por ejemplo, mientras leemos un libro, vemos una película o consultamos la tablet. Pero debemos elegir bien el tipo de almohadilla. Hay almohadillas térmicas específicas para las cervicales y otras para las las lumbares. Su diseño hace que se acoplen mejor a esta parte de nuestro cuerpo y el calor llegue de forma homogénea.

La almohadillas eléctricas de Ufesa tienen:

  1. Cuida tus posturas: Sobre todo si te pasas muchas horas frente al ordenador. La postura correcta es estar sentados con la espalda recta, pero relajados, sin forzar los músculos.

  1. Haz ejercicio: los médicos aconsejan hacer al menos 30 minutos de ejercicio al día para nuestra salud, pero ¿qué ejercicio? Hay deportes más recomendados para evitar la aparición de estas dolencias y otros que están contraindicados. Para los dolores de espalda, los fisioterapeutas aconsejan pilates, espalda sana y estiramientos. ¿Te animas? 🙂