5 trucos para limpiar la tapicería de tu sofá

El sofá es la pieza estrella de cualquier salón o, al menos, la preferida al llegar a casa después de un día de trabajo. Pero, al mismo tiempo, es también la que más quebraderos de cabeza nos da, precisamente por el uso que le damos.

Nos sentamos a diario en él para descansar, ver películas, leer, charlar, dormir y eso acaba repercutiendo en la tapicería. Si, además, tienes niños en casa, sabrás que el sofá todavía sufre más. En él se acumulan restos de suciedad, comida, polvo o manchas, que no siempre son fáciles limpiar.

Pero no te preocupes, la vida del sofá es así. Si quieres que el tuyo luzca limpio, sólo tienes que dedicarle un poco de tiempo. ¡Aquí te dejamos unos consejos para limpiarlo!

¿Cómo limpiar la tapicería del sofá?

Aspira con una aspiradora sin dejar ni un solo recoveco. En el sofá se acumulan partículas de polvo y ácaros, que pueden provocarnos alergias. Con una aspiradora, podremos retirar cómodamente todos los restos de comida o tela que se acumulan en el fondo. De otra forma, sería muy complicado sacar toda esa suciedad.

Pasa el aspirador con frecuencia, al menos dos veces al mes: la limpieza del sofá dependerá del uso que le demos. No es lo mismo una casa donde vive una pareja o personas mayores que una familia con niños pequeños.

Estos suelen subirse al sofá -incluso con zapatos ante un descuido de los padres-, merendar, jugar… En estos casos, deberemos pasar el aspirador por el sofá al menos una vez a la semana si queremos que el sofá luzca en buen estado. La frecuencia de la limpieza también dependerá del color del sofá. No es lo mismo un tono claro, donde la suciedad es siempre más evidente y, por tanto, necesitará más cuidados, que uno oscuro.

Elige la boquilla para tapicerías: los aspiradores cuentan con una serie de cepillos y boquillas que hacen más fácil la limpieza. Sólo tenemos que saber elegir el adecuado para cada ocasión, para sacarle el máximo partido al aspirador y lograr una limpieza más eficaz.

Con la boquilla de tapicerías, limpiamos toda la superficie del sofá. Los restos de suciedad suelen adherirse con fuerza a la tapicería, por lo que necesitamos una aspiración más potente como la que nos ofrecen las boquillas pequeñas. Una vez aspirado el sofá, elegimos la boquilla para juntas, para aspirar las esquinas.

No te olvides de los cojines. Los ácaros se acumulan también en los cojines, por lo que es aconsejable pasarles también el aspirador con la boquilla de tapicería,  especialmente si eres alérgico al polvo.

¿Qué hacemos con las manchas? El secreto para quitar las manchas es limpiarlo cuanto antes, casi en el momento en el que se han producido. De esta forma, nos aseguramos de que no quede rastro de ellas.

Pero esto no siempre es fácil, porque muchas veces nos encontramos con manchas que no esperábamos. En estos casos, la solución pasa por hacer una mezcla de agua y jabón y aplicar con una esponja sobre el sofá. Cuanto más neutra sea la esponja o el trapo que vamos a utilizar, mejor, porque a veces destiñen. Si tu sofá tiene fundas, lávalas después en la lavadora.

Hasta aquí los 5 consejos para limpiar tu sofá y lucirlo siempre perfecto. ¿Te han servido?